Carlos March, ex director ejecutivo de Poder Ciudadano realiza una editorial para el mes de Febrero de AGENDA OCULTA, sobre el Primer Congreso sobre trata y crimen organizado a realizarse en la Argentina en el mes de Abril.
Carlos March
Aqui el articulo públicado: http://www.agendaoculta.net/2013/02/las-razones-del-primer-congreso-sobre_13.html
Combatir el crimen organizado desde la sociedad civil exige convertir a la valentía en estrategia. De lo contrario, se termina víctima de lo que se combate. La Alameda lo sabe bien y desde hace más de diez años impulsa diversas acciones para luchar contra las variadas expresiones que sirven de incubadora a la trata de personas. Una de esas acciones, se aborda en esta reseña de lo que será el Primer Congreso Internacional sobre Trata de Personas y Crimen Organizado, a realizar el 3, 4 y 5 de abril.
Un congreso, cuando se respalda con diez años de trayectoria construyendo capital social, aporta en dos dimensiones: a) como fin, en cuanto a presencia territorial y construcción de agenda común; b) como medio, para ligar la causa convocante con la masa crítica integrada a la lucha en pos de conformar un espacio colectivo
El Congreso como fin.
El crimen organizado se desarrolla en función de una presencia activa para ganar territorios y capturar instituciones. Es por ello que los espacios que lo combaten tienen que poseer una estrategia que contrapese el poder de cooptación de las asociaciones criminales. El Congreso tiene como fin complementar el cotidiano trabajo territorial e institucional de La Alameda para marcar la cancha en una de las principales ciudades latinoamericanas. En el Congreso confluirán públicos que luchan contra el delito desde el territorio, como por ejemplo los vecinos organizados que elaboran “mapas del delito” para “marcar” los lugares y domicilios exactos donde se produce con trabajo esclavo, se reduce a mujeres al ejercicio de la prostitución o se vende droga, con actores que combaten a las asociaciones ilícitas desde adentro de las instituciones públicas y los poderes del Estado.
El Congreso que movilizará a medio millar de personas, marca la cancha desde dos instituciones paradigmáticas en cuanto a la construcción de institucionalidad para luchar contra la para-institucionalidad.
En primer lugar, la Facultad de Derecho, espacio de formación de los hombres y mujeres que se integrarán a la administración de justicia desde el ejercicio de la profesión o desde el Poder Judicial, recibe al Congreso en su espacio más simbólico como lo es el Aula Magna. Sin duda, es una oportunidad para que esta casa de estudios siga nutriéndose de los valores y principios que garantizan justicia para asegurar la dignidad humana, para dejar en evidencia a aquellos hombres y mujeres que amañan el derecho para ajustarlo al encubrimiento de delitos o que directamente son corrompidos y, de alguna manera, permitir que resuenen en las paredes del Aula Magna las voces de cientos de mujeres explotadas laboral y sexualmente, como incuestionable desagravio de aquel cuestionable acto de apoyo -realizado allí mismo- al miembro de la Corte Suprema que alquilaba seis de sus departamentos a una red de explotación sexual.
El otro lugar paradigmático en el cual se desarrollarán en el tercer día los talleres de trabajo, es la sede de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, un organismo que desde su creación estuvo vinculado y apoyando las acciones de la sociedad civil frente a la inoperancia o los abusos del Estado. La Defensoría es un ejemplo de cómo un organismo público puede articular con las organizaciones sociales para velar por la plena vigencia de los derechos colectivos.
En segundo lugar, el Congreso es fin en sí mismo porque desde el temario del evento, sabiendo lo complejo de impulsar una agenda común en materia de crimen organizado y trata de personas, se asume el desafío de abordar los temas desde su integralidad, asumiendo compromisos desde la diversidad para que confluyan en estrategias compartidas.
Para ello hay organizados paneles que ofrecerán diagnóstico de temas como trata y tráfico con fines de explotación sexual y laboral –trabajo esclavo-; tráfico de bebes; turismo sexual; tráfico de órganos; tráfico de drogas; lavado de dinero y delitos ambientales. Pero también se escuchará a panelistas de tan diversos ámbitos como funcionarios públicos, judiciales, religioso, periodismo y referentes políticos, que compartirán soluciones a los desafíos planteados, como por ejemplo la transición de la economía ilegal a la economía solidaria, las experiencias internacionales y locales en materia de combate al delito organizado, en materia de políticas públicas y legislación.
La intención es que el tercer día se trabaje bajo la modalidad de talleres para llegar a converger en un programa básico común que sirva de marco para la gran aspiración de La Alameda: la creación de una Red Antimafia.
El Congreso como medio.
Resulta casi una obviedad plantear que la forma de combatir eficazmente a organizaciones cuya capacidad organizativa supera la de los propios estados nacionales es compartiendo marcos de actuación, agendas y programas que deriven en acciones impulsadas desde espacios colectivos. Por ello el objetivo final del Congreso es crear las bases para el diseño y consolidación de una Red Antimafia que pueda impulsar programas en los siguientes ejes:
- Protocolo de búsquedas de personas y coordinación de la sociedad civil y la justicia: poder protocolizar la búsqueda de personas que son víctimas de las redes de trata resulta imprescindible para articular los siempre limitados recursos de las organizaciones sociales. Además, por ser redes internacionales, de poco sirven los programas focalizados en un territorio. Al mismo tiempo, así como las fuerzas de seguridad son el brazo armado de la justicia, la sociedad civil debe convertirse en el brazo de la “inteligenzza” y para ello deben establecerse los canales adecuados de interlocución e interacción.
- Identificación de las redes de trata, pedófilas y tráfico de bebés con fines de explotación laboral: la forma de combatir a las redes del delito es integrando redes virtuosas y para ello es importante contar con información que genere conocimiento sobre su funcionamiento y sus referentes a través de bases de datos inteligentes que permita utilizar la tecnología para la prevención y el combate al crimen organizado.
- Mapa del Crimen Organizado en los barrios y recuperación del Espacio Público: la experiencia de La Alameda en esta materia es un punto de referencia para poder consolidar y ampliar la capacidad de los vecinos que organizados y movilizados pueden construir en sus barrios, mapas del crimen organizado, identificando las diversas modalidades de delito que operan en los barrios de las urbes y se convierten en verdaderos GPS que orienta búsquedas de manera eficaz.
- Incautación y reutilización social de los bienes: las asociaciones ilícitas que se estructuran para delinquir y obtener réditos económicos millonarios de actividades ilegales y abusivas no se inmutan ante la sanción social y muchas veces cooptan la justicia y las fuerzas de seguridad para garantizarse impunidad, anulando los sistemas penales. En diversas partes del mundo, como por ejemplo Italia y Brasil, existe normativa que puesta en manos del estado e impulsada por las organizaciones sociales, impactan en el lugar que más le duele a los delincuentes económicos: la incautación de la infraestructura que les permite esclavizar y explotar personas. De esta manera se pasa de la economía ilegal a la economía solidaria, incautando bienes para ponerlos al servicio del bien común a partir de programas de gobierno o cooperativas de trabajadores.
- Cambio Cultural, prevención y políticas públicas contra el crimen organizado: es importante combatir los focos de la oferta de lo que produce el crimen organizado, pero al mismo tiempo es fundamental atacar la base de la demanda social sobre los servicios y bienes ilegalmente ofrecidos. Nos preocupa la huella ambiental de un producto o servicio pero permanecemos indiferentes ante la “huella social” que genera el consumo indiferente al trabajo esclavo y a todo expresión de producción en base a la ilegalidad y la informalidad.
- El flagelo del narcotráfico en el marco del delito organizado: el circuito del narcotráfico está ligado directamente o colateralmente a la trata de personas, o bien porque las obliga a cumplir roles específicos o bien porque el poder de cooptación de funcionarios y agentes públicos y su habilidad para lavar dinero abre las puertas a las organizaciones dedicada a la trata. Es debido a ello que resulta fundamental entender cómo funciona este circuito para poder comprender cómo combatir de manera integral al crimen organizado.
El objetivo de conformar una Red Antimafia convierten al Congreso en una plataforma que se proyecta más allá de su duración y a cada asistente, lo aleja del rol pasivo de escuchar a panelistas para convertirlo en un activo protagonista del futuro espacio colectivo que se espera poner en marcha al día siguiente del evento.
Hace años que La Alameda espera este momento para construir el espacio superador que comience a rescatar a las millones de personas que ya no pueden esperar.

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